domingo, 4 de marzo de 2012

Tu mayor objetivo conseguir una sonrisa cada mañana;

Creces, maduras, vives momentos fáciles y difíciles, recuerdas, sufres, lloras, ríes, disfrutas, aprendes, te equivocas, te arrepientes, olvidas y comprendes. Haces amigos, suspendes y apruebas, mientes, quieres... La vida es eso que te sucede mientras intentas hacer otros planes. Aprenderás que los recuerdos son una de las mejores cosas de la vida, y que los objetos materiales, incluso los amigos y personas que te quieren, ellos viene y van, te abandonan, sin embargo los recuerdos siempre entán ahí, nunca te dejan. La experiencia y los años te enseñaran que lo mejor de una amistad es el principio y que lo difícil es mantenerla.


Aprenderás que todo tiene un fin, antes o depués todo acaba y a veces cuando menos te lo esperas. Con el tiempo apreciarás los detalles, esas pequeñas cosas que te hacen tan feliz, y que hacen que te des cuanta de muchas cosas.



Pasarán años y momentos vividos, entonces aprenderás que muchas cosas no tiene explicación. Averiguarás que no es bueno acostumbrarse, porque todo tiene un fin, aunque nos gustaría que las cosas buenas durasen, cuando te quitan algo, lo pasas mal y lo echas de menos. Descubrirás que las rutinas son aburridas, y que no es lo mismo si te falta a tu lado esa persona que te hace reír, que está siempre contigo en las buenas y en las malas, con las vistudes y lso defectos. Porque nadie es perfecto.

Aprenderás que elegir, es abandonar cosas y que continuamente tienes que estas eligiendo, y dejando atrás personas que quieres. Tomarás decisiones en instantes inoportunos, elegirás lo incorrecto y en miles de ocaciones te arrepentirás.

Descubrirás que las casualidades no existen, y que tu destino depende de cómo tú quieres que sea. Observarás que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Apreciarás los abrazos ajenos, y tu mayor objetivo será conseguir una sonrisa cada mañana. hay que tener los suficientes tropiezos para que te hagan más fuerte.

jueves, 1 de marzo de 2012

Una espina clavada.

Tengo una espina clavada, unas preguntas sin respuestas y un ídolo en otra ciudad y en otro equipo, que no es ni Santander ni el Racing.

Empecemos por el principio. Una lesión (25 de Abril de 2009) que lo dejó fuera de los terrenos de juego más de siete meses. Un gol que recompenso todo lo sucedido (12/12/10). Una segunda lesión (11/01/11) que lo dejo otros siete meses fuera de los terrenos de juego. ¿Qué hubiese sucedido si aquel once de enero no se hubiese lesionado otra vez? Yo os lo digo, Marcelino hubiese confiado en él, le hubiese dado el cariño que necesitaba para coger confianza en si mismo, para volver a ser el que era. Hubiese sido el único dueño de la banda izquierda. Pero por alguna razón el destino quiso ser injusto con él, y no se que razón tuvo la mala suerte para volver a verle sufrir.

Tengo tantas preguntas sin respuesta. ¿Por qué Juanjo Gonzalez no quiso confiar en él, con los buenos momentos que nos ha dado? ¿Por qué le echó del club en el que llevaba siete años? ¿Por qué le echó de esa manera? ¿Por qué no se le ha podido hacer un buen homenaje? ¿Por qué al primer jugador que ha venido en el mercado de invierno le han dado su numero el 11? ¿Por qué no le apoyaron un poco más? ¿Por qué le han hecho sufrir de esa manera? ¿Por qué le borraron la sonrisa? ¿Cómo puedes ser así Juanjo González? Lo siento, Juanjo González, bueno no, no lo siento, esto no te lo perdonaré en la vida, y tarde o temprano te lo diré a la cara.

Tengo una espinita clavada. Tengo la curiosidad de saber que hubiese pasado si te hubieses quedado en Santander. Pero tenia una cosa clara que para no verte jugar era mejor que te fueras del Racing y así fue. No me puede despedir de ti. Esa espinita llevo clavada, el no poder hacerme la ultima foto contigo, desearte toda la suerte del mundo y decirte que siempre estés donde estés y vayas donde vayas te seguiré y te animaré.

En otra Ciudad y en otro equipo.  A pesar de verte feliz allí en Valencia y en el Levante, no puedo evitar el que se me haga raro verte con esa camiseta y no con la del Racing, a todo se tiene que acostumbrar una, y por supuesto no puedo evitar llorar cuando veo tu despedida, a pesar de que haya pasado ya un mes. Espero que seas muy feliz allí, que te traen igual que te tratamos aquí y que te quieran y te animen como lo hicimos aquí.


GRACIAS POR TODO, ERES EL MEJOR, NO OLVIDES NUNCA.